18/01/2017

Bachtrack.

Emociones a flor de piel con Ilan Volkov y la Sinfónica de Galicia

Por , 18 enero 2017

 Por fin la noche se cerró con la máxima brillantez gracias al Concierto para piano núm. 1 en el cual ambos solistas dieron una lección de electrizante virtuosismo. Al piano, un temperamental Horacio Lavandera deslumbró por su digitación, vertiginosa y precisa, la cual siempre se acompañó de un sonido poderoso y rotundo. La trompeta de John Aigi estuvo a la par con unos ataques infalibles y una entonación y un fraseo impecable, rozando la perfección en un papel especialmente expuesto. Y dado que la orquesta está reducida a la sección de cuerdas, volvimos a disfrutar ese sonido aterciopelado y suntuoso que los músicos ya nos habían anticipado en el tercero de los fragmentos previos, aquí enriquecido por una articulación y un fraseo preciosistas. La cuerda grave estuvo especialmente sublime en el Lento mientras que los violines abrumaron en el final por su carácter vibrante e incisivo. Concierto a concierto, toda la sección de cuerdas se está convirtiendo en uno de los grandes activos de la orquesta. Un idiomático e inspirado Volkov lideró un orgiástico Allegro con brio en el que Lavandera y Aigi no sólo no tuvieron ninguna dificultad con el tempi desenfrenado, sino que incluso imprimieron buenas dosis de humor y desenfreno.El pianista Horacio Lavandera © Juan Hitters
El pianista Horacio Lavandera
© Juan Hitters